

La analítica educativa es un componente clave en la evolución de la capacitación digital. Consiste en la recopilación, análisis e interpretación de datos generados por los participantes durante los procesos de aprendizaje en plataformas LMS.
A través de la analítica, las organizaciones pueden identificar patrones de comportamiento, niveles de participación, tasas de finalización y dificultades recurrentes en los contenidos. Esta información permite tomar decisiones basadas en evidencia y mejorar continuamente las propuestas formativas.
Uno de los aportes más relevantes de la analítica educativa es la posibilidad de anticipar riesgos, como la deserción en cursos, y aplicar estrategias de intervención temprana. Asimismo, facilita la personalización del aprendizaje, ajustando contenidos, actividades y tiempos según el desempeño individual o grupal.
En un contexto corporativo, el uso inteligente de los datos optimiza recursos, mejora el impacto de la capacitación y alinea los procesos formativos con los objetivos estratégicos de la organización.